Ir al dentista es otra cosa…

Bienvenido al dentista

Recorriendo me he encontrado con esta interesante propuesta de arte cinético mezclado con la siempre desagradable obligación de ir al dentista, claro que así es mucho más soportable el torno en la muela dolorida.

El ingenioso dispositivo se basa en una escultura en la cuál a través de la fuerza de la gravedad, la inercia y otros factores físicos la pequeña bola se desplaza por la estructura sujetada al techo del consultorio, lo que distrae de forma sumamente efectiva a cualquier paciente nervioso por el tratamiento.

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